Jay: Especialista en Recreación al Aire Libres
Error de permiso
el animal no es adoptable
Algunos perros necesitan una extensa colección de juguetes caros.
Jay tiene un coco.
Con eso está bien.
Dale a este jovencito un palo, un coco, otro perro y algún lugar interesante para explorar, y Jay considera que el entretenimiento del día está perfectamente organizado.
Jay es juguetón, amigable e infinitamente curioso. Le encantan los paseos, se porta muy bien en el carro, disfruta la compañía de perros de todos los tamaños y edades, y siempre quiere formar parte de cualquier cosa que estén haciendo sus humanos. También puede convivir con gatos, lo que lo convierte en un candidato sorprendentemente versátil para un chico cuyas principales cualificaciones incluyen experiencia profesional en actividades recreativas con cocos.
Jay todavía es muy joven, casi un cachorro, así que necesita una familia que realmente quiera hacer cosas con su perro. Paseos, aventuras, juegos y amigos caninos ocupan lugares importantes en su lista. Una vida sedentaria, No.
Es inteligente y tiene muchas ganas de aprender. Ya sabe “sentado”, “ven” y caminar junto a su persona. Con entrenamiento continuo, Jay parece perfectamente dispuesto a seguir agregando nuevas habilidades a su currículum.
Su historia no comenzó de una manera tan feliz. Jay fue encontrado acostado en la calle, muy delgado y con varias heridas de mordidas en una pata y en el cuerpo.
Y aun así, era amigable.
Lo que haya ocurrido antes de aquel día aparentemente no logró convencer a Jay de que el mundo —ni las personas y animales que viven en él— no valieran la pena conocer.
Hoy está mucho más interesado en lo que viene después.
Jay sería feliz con una persona, pareja o familia activa. Niños o adolescentes que quieran un compañero de aventuras de cuatro patas serían una ventaja, y otro perro le daría alguien con quien realizar el importante trabajo diario de correr, jugar e investigar el jardín.
Más que nada, Jay quiere formar parte de la manada.
Afortunadamente, sus requisitos de contratación son bastante razonables.
Quiérelo. incluirlo. Llévalo contigo.
Y quizá convenga tener siempre un coco a la mano.